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Tenemos un problema con los negros y los judíos.

 

Buenos días a todos amiguitos. Llevaba tiempo en silencio. Ya me conocéis, cuando no me tocan los cojones, suelo ser una criatura con cierta tendencia a la vagancia y el asueto, y si los temas son banales, o aburridos, paso de escribir sobre ellos. Realmente, necesito algo que me pique, que me llegue a las entrañas, para ponerme delante del teclado y golpear teclas randomly hasta que algo sale por el otro lado, pero, amigos, hoy tengo que escribiros, porque por fin! Finalmente, la sociedad española, ha decidido abrir los ojos, y manifestarse, hacer huelga, parar el mundo, y atacar ese problema que asola nuestro país desde hace décadas, sin que nadie, excepto unos pocos iluminados como el menda, se hubiesen percatado. Los negros y los judíos, son un cáncer, y hay que acabar con su tiranía y opresión.

 

Todo empezó hace algún tiempo, con la presidencia de Zapatero. Algunas medidas tibias comenzaron a llevarse a cabo. Este presidente, afirmó con valentía, por ejemplo, que no permitiría que mas del 50% de su gobierno estuviese formado por negros o judíos. Que ya estaba bien de que esos jodidos monos y usureros copasen todos los puestos de responsabilidad por sus privilegios, y que ya era hora de que los blancos, comenzasen a sacudirse la opresión. Es cierto que vivimos en un sistema en el que, legalmente, se garantiza que tanto blancos, como negros, como judíos, tengan acceso a las mismos servicios y oportunidades, pero si la ley no es suficiente, habrá que dar pequeños empujoncitos desde los gobiernos, para dar ejemplo. Así que venga, los negros, por ser negros, fuera del gobierno, los judíos, por ratas usureras, expulsados de los puestos de responsabilidad gubernativa.  “ ya era hora” , pensé yo, por fin, los blancos vamos a vengarnos de la opresión a la que los hebreos nos han sometido durante siglos. Fuera negros! Fuera ratas! Por ley, el 50% como mucho, ni uno más.

Fue, más o menos por esas fechas, cuando comencé a seguir a colectivos como “locas del coño”, o a influencers como Barbijaputa. Por entonces, yo ya comenzaba a tener claro que los negros y los judíos, por el mero hecho de serlo, eran una amenaza para la sociedad. Ya suponía que tarde o temprano habría que darles su merecido, ponerles en su lugar, pero me faltaba dialéctica, me faltaba argumentario, y gracias a este colectivo, lo adquirí. Comencé a leer relatos terroríficos, de cómo los negros abusaban de los blancos, por el mero hecho de serlo, de cómo los judíos aprovechaban sus privilegios para someternos, para hacernos trabajar mas horas, para pagarnos menos, y no dejarnos pasar tiempo con nuestras familias. Ellos, se enriquecían con el sudor de nuestra frente.  Con los terribles testimonios, llegaron las soluciones. Hasta a mí al principio, me parecieron un poco radicales, pero, caso tras caso, drama racial tras drama racial, terminé por abrir los ojos. Me di cuenta de que, lo que muchas personas pensaban que era algo minoritario, o circunstancial, resultaba ser una generalidad terrible. Muy pronto pase del:  “ algunos negros, y algunos judíos son unos bastardos hijos de satanás, que putean y oprimen a los blancos, de la misma manera que todo lo anterior es aplicable a algunos blancos”; al epifánico “ todos los negros y los judíos son criminales, bastardos hijos de satanás, asesinos, ladrones y violadores, por el mero hecho de serlo. Su condición de negro y de judío les hace, por natura, ser violadores y violentos. Y nos odian. Odian a los blancos. Nos quieren exterminar, y tenemos que defendernos de sus ataques”.

Y ante tal amenaza, comenzaron a llegar dichas soluciones. Se propusieron “Zonas seguras”, por ejemplo, y estuve de acuerdo en que, se creasen espacios solo para blancos en universidades, campus, discotecas o lugares de trabajo. Lugares en los que no puedan entrar ni negros ni judíos, para que los blancos podamos estar seguros, sin que nos roben, nos violen o nos asesinen. De ahí, pasé a estar de acuerdo con que lo mejor era fomentar y apoyar los conciertos solo para blancos. Puesto que estaba demostrado que los blancos no estábamos seguros en los conciertos, y que nos iban a violar sistemáticamente, fomente sin reparos que se prohíba a los negros, y a los judíos entrar en conciertos de música. Que se jodan, por negros!, siguiendo este hilo de pensamiento, el siguiente paso fue pedir la segregación en el transporte público, u obligar a los negros a sentarse de determinada manera. Se pidieron zonas de los autobuses solo para blancos, no tenía nada que ver con la raza, por supuesto, fue una cuestión de seguridad. Pero los crímenes negros y judíos no se detuvieron. En una sociedad como España, los negros asesinan a una media de 60 blancos al año. Por fin, los números comenzaban a hablar, y eran esclarecedores. El 0.000002% de los negros habían asesinado a un blanco al año en España. Obviamente la lacra social que los negros y los judíos representan quedo patente. El 0.000002% de los negros y los judíos son asesinos de blancos. Ya no se podía hablar de casos aislados, ni de circunstancias anómalas. Ese porcentaje demostraba claramente que después del paro, o el abandono escolar, los asesinos negros y judíos eran el enemigo a abatir en una sociedad civilizada.

Con esos números sobre la mesa, no es de extrañar que movimientos internacionales, como el Hashtag #Killallniggers o #killalljews que comenzó empujado por los miembros más valientes del movimiento, cobrasen impulso, y fuesen utilizados y retweeteados centenares de miles de veces por valientes blancos, hartos de la tiranía negra. Matadlos. Matad a todos los negros. Matad a todos los judíos.  La sociedad cambio. Por fin, los medios de comunicación comenzaron a hablar de la violencia negra. Por fin, se abandonaron los eufemismos, y políticos valientes, como Sanchez vara, presidente de una comunidad autónoma, afirmaron sin miedo “los blancos no mueren, los matamos nosotros, los negros” . Todo había cambiado. Se obligo a los negros a asumir su culpa. Se les obligo, sin reparos, a reconocer la culpabilidad de sus actos, venida del mero hecho de ser negros. Frases como, “ a los negros se les educa desde pequeños para ser violadores, ladrones y asesinos, y por lo tanto, es lo que son”, se dieron por validas sin que nadie, se atreviese a cuestionarlas, y así llegamos a mañana. 8 de marzo. Por fin, los blancos saldremos a la calle, en lugar de llevar una esvástica al hombro, vestiremos camisas moradas (que son más cukis), y gritaremos sin miedo, Negros, abandonad vuestros trabajos, negros, avergonzaos de lo que sois, judíos! Violadores, no nos asesinéis, ni nos robéis, ni os apropiéis de nuestro trabajo!. Afirmaremos con contundencia, que los blancos tenemos derecho a caminar seguros por las calles, que si nos cruzamos con un negro por la noche, por la calle, el negro se tendrá que cruzar de acera. Que si un judio camina a la par que nosotros, se tendrá de detener, y dejarnos pasar, y además, tendrá que dar muestras claras e inequívocas (arrodillándose, supongo, o no mirándonos a la cara) de que no nos va a violar, o a agredir. Por fin, los blancos, podremos caminar por las calles, sin que esa escoria negra ocupe nuestros espacios. Y supongo, que si todo continúa avanzando de la manera que lo ha hecho hasta ahora, dentro de nada, los podremos mandar a Gettos, o a campos de concentración, al fin y al cabo, es lo que esos negros y judíos se merecen. Esta históricamente demostrado.

 

 

Si sois blancos, Sustituis la palabra negro o judío por hombre. Seguramente la opresión a la que estáis sometidos, no os permita comprender el contexto.

 

Algunos valientes anuncios y pancartas de las concentraciones blancas que se nos vienen encima.2C1.jpg4i67OmP.jpg

 

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