fotonoticia_20160113141518_644

(La cara de Errejón al comprobar que ya no es el niño preferido de Papa no tiene precio)

 

 

Pues aquí me tenéis de nuevo, amigas y amigos, una tarde más. Yo tan contento con un post preparado para colgar acerca de cualquier chorrada histórica, y la actualidad, como lleva sucediendo las últimas semanas, tirando de mi hacia otras cuestiones más acuciantes.

Como parece que estoy obcecado, dejadme aclarar una cosa antes que nada. No tengo una manía particular hacia los votantes ni los militantes de Podemos y marcas blancas sucedáneas. La libertad es ese espacio en el que todos podemos votar lo que queramos, los partidos gobiernan, y al pueblo nos dan por saco de una u otra manera. Creo que aquella frase del cantar del Mio Cid de “ Dios, qué buen vassallo, si oviesse buen señor!” , sigue de plena actualidad en España mil años después, y es verdad que somos un buen pueblo, somos buena gente los españoles, pero por alguna extraña maldición bíblica, tenemos unos dirigentes de lo más indeseables. De cualquier manera, lo dicho, no le tengo una particular manía a Podemos, pero de un tiempo a esta parte, están llamando la atención y espectacularizando la política a unos niveles que comienza a resultar, en mi humilde opinión, insoportables, y por eso, les estoy arreando más.

Se positivamente que, cual aluvión tropical, me van a llover críticas a diestro y siniestro por este post, se que esa pequeña minoría de censores, de nuevos inquisidores digitales que pululan por estas procelosas aguas de la red me vais a poner a caer de un burro. Irónicamente, aquellos que tienen la libertad universal y la hermandad de todos los pueblos por bandera estaríais encantados de que cerrase la boca y dejase de escribir. Pues bueno, sobre todo a aquellos que con distintos pseudónimos reincidís, qué queréis que os diga. Está claro que no os voy a apear del burro dogmático sobre el que cabalgáis, así que, dejad de leedme. De verdad. A terco no me ganáis, ya os lo digo, y entenderéis que a estas alturas de la película, no voy a cambiar por lo que me ladren cuatro (o cuatro millones, que pal caso) de comisarios políticos de turno, así que, dejadlo. Porque os advierto, yo de aquí, no me muevo.

En fin, amigos, que la nueva política ha llegado para quedarse, y un ejemplo, que en apariencia puede resultar nimio, para mi ha resultado aterradoramente revelador. Hoy, la mañana en Madrid era fría, gélida, como no lo ha sido en todo el invierno. Cerca de las 8 de la mañana, los señores diputados, es decir, esas personas, que nadie lo olvide, elegidos por todos nosotros para gobernar el país, entraban en el Congreso para comenzar la XI legislatura de la democracia en España. La seriedad y solemnidad que normalmente acompaña a este acto se ve rota por una banda de música que, como si estuviesen haciendo el paseíllo en las ventas, acompaña a los diputados de Compromís a su entrada al hemiciclo, y cuando todo parece preparado, un carrito de bebe aparece en escena. La diputada Carolina Bescansa, electa por Podemos, hace su entrada en el Congreso con un bebe de apenas seis meses a bordo. Ni corta ni perezosa, la candidata a presidir el Congreso de los diputados por Podemos, es decir, la persona a la que Podemos propone para ser una de los tres españoles más poderosos y representativos (solo por debajo del Rey y en igualdad de condiciones con el Presidente del gobierno y del poder judicial, no lo olvidemos), se salta las leyes a la torera, y mete un bebe en el Congreso. Así, con sus dos ovariones. Como tengo unas cuantas consideraciones al respecto y no quiero liaros, Ennumero:

 

1-      Igualdad:  Esto, queridos lectores, y lo digo porque a mi y a mi señora nos ha tocado vivirlo esta semana, es lo más grave, lo más sangrante y lo más asqueroso del asunto. Con toda su cara y toda su poca vergüenza, la señora Bescansa mete un bebe en el Congreso de los diputados, vendiéndonos un acto rebelde y valiente de igualdad y de conciliación. Por mis cojones, señora diputada de Podemos. Si lo que quiere usted vender es igualdad, deje a su bebe con su madre,  y vayase a trabajar de sol a sol, como todas las españolas a las que no les queda más remedio. Use de sus padres, o de su familia política, o de quien sea posible y deje al bebe en casa, o en una guardería triste y gris en la que, día a día decenas de miles de bebes de entre seis meses y un año pasan las horas esperando a que sus madres pasen a recogerlos. Si lo que usted quiere es igualdad, ordéñese el alimento de su hijo de sus diputiles ubres y embotéllelo. Déjelo guardado en la nevera, y rece porque la profesora de turno acierte con la cantidad que su bebe tiene que tomar.  Pásese por un parque, y vea a todos esos abuelos, cuidando de sus nietos. Pásese por las guarderías, y después, pida perdón. Si, además como es su caso, cuenta usted con una niñera que atienda a su hijo a todas horas (y créame, esto es un privilegio que ni por asomo la inmensa mayoría de madres se puede permitir), si, como le digo, tiene usted la increíble suerte (y salario) de poder permitirse el pagar una interna que le cuide a su bebe, deje tranquila a la criatura en casa, y váyase a trabajar, que para eso ha sido usted elegida diputada.

 

Querida Carolina. No sea usted CÍNICA, así, en negrita, mayúsculas y subrayado, porque de lo que usted ha hecho uso hoy es de un PRIVILEGIO. Un privilegio que usted se ha podido permitir porque ahora pertenece a la casta. Lloro de emoción viendo videos de Youtube en los que se les llena la boca de casta. Se cansan ustedes de decir que van a terminar con los privilegios de los políticos, que van ustedes a igualarlos al resto de los ciudadanos de España, y lo primero que hacen es usar de un privilegio del que solo puede disfrutar por ser político. A todas las madres que me leen. Se imaginan ustedes entrando por la puerta de su oficina con el carrito y el bebe de turno? Se imaginan reincorporarse a su puesto de trabajo bebe en mano, y dándole de mamar delante de un cliente o de la prensa? O de todos los españoles? Si, verdad? Iban a durar ustedes mucho. Pues eso. CÍNICA  se como todas las españolas o no nos vendas la moto.

 

2-      Demagogia y uso infantil: Desde que “Aquí hay tomate” instauró colocar tomatitos rojos en las caras de los hijos de los famosetes de turno para preservar su imagen, no existe un solo español, en este manicomio de país que tenemos, que no sepa que la imagen de un menor es sagrada. Desde que Belén Esteban amenazó con hostiar a todo aquel que se acercase con una cámara a su hija, cualquier español decente sabe que la imagen de un niño es sagrada, y que no es bueno difundirla ni darla a conocer. Todos los españoles, menos, según parece, doña Carolina Bescansa que, ni corta ni perezosa, ha decidido que el lugar con mayor concentración de periodistas por metro cuadrado de España, era el lugar idóneo para salir de paseo con su hijito y lucirlo bien.

 

Por otro lado, es delito utilizar a un menor con un fin expurio. No se puede mendigar con bebes en la calle, ni desde hace décadas explotarlos laboralmente. Hasta las campañas publicitarias en las que se usa la imagen de niños son fuertemente atacadas (y efectivas) por ser capaces de remover nuestras conciencias. Pero no…  Los diputados de Podemos, ni cortos ni perezosos, se han pasado al pobre bebe de mano en mano como si de un juguete se tratará. Han posado, se han hecho fotos con él y han instrumentalizado su imagen todo lo que les ha dado la gana. Hasta tal punto ha sido abyecta la manipulación, que, aunque el Congreso cuenta con una excelente guardería (gratis para los diputados, por cierto, van ustedes a renunciar también a ese privilegio del que ya muchos están haciendo uso) la señora Bescansa ha decidido meterlo ahí, en to el follón, pa que se vea bien, y se fotografíe bien.

 

Mención de honor se merece el hecho de que haya subido como ha podido las escaleras de la cámara con el carro y la criatura encima, sabiendo como sabe que existe un ascensor que la lleva a su destino cómodamente, pero Ey, chicos!, qué sería de la imagen de joven y luchadora madre coraje, si se le ve salir de un ascensor. Da mucho más el pego comunista-revolucionario, el ver cómo, con sufrimiento y trabajo, con tropezones y esfuerzo, la abnegada madre de la patria escala la rocosa colina del estado establecido para dinamitarlo desde sus cimientos en pro de la revolución social. Y si se tropieza y la pobre criatura se cae y se abre la cabeza, será otro mártir víctima del capitalismo. Que la seguridad de un niño no joda el programa (tampoco es de extrañar. Lo llevan haciendo años en Palestina).

 

3-      Respeto a la legalidad Vigente. Pues si amigos. Estos diputados, los padres electos de la patria, aquellos que hoy,  de manera tan ridícula, poliglota y en definitiva cursi, han jurado su cargo, han decidido que se van a fumar un puro con las leyes. Los encargados de legislar, dan un ejemplo cojonudo, saltándose las leyes a la torera.

 

No hay que ser muy listo, ni muy hábil para saber que no está permitido que un niño de seis meses entre en una sesión de investidura en el Congreso de los Diputados. Sencillamente, no puede estar ahí, no es su lugar. Pero, una vez más, nuestros queridos amigos, los liberocratas de Podemos dan una muestra inequívoca de su actitud ante la vida. Respetar las leyes que les convienen, y las que no, fumárselas, y a otra cosa.

 

En fin, no me quiero extender mucho más, colegas, que vaya coñazo os he soltado hoy, pero me hierve la sangre.  Miles de mujeres en España tienen que retrasar la maternidad, porque, que nadie os engañe, ser madre en España es un problemón. La logística que conlleva, los riesgos laborales, sociales… Los dramas de los abuelos cuidando de sus nietos, y de las guarderías de bebes en los que, como si de incubadoras o granjas se tratase, pasan horas y horas nuestros hijos porque a sus padres no les queda más remedio… El drama de la falta de conciliación, de las separaciones prematuras… Lo dicho, un jodido infierno. Y hoy viene una señora que: a) puede permitirse una niñera, b) tiene una guardería en el mismo edificio en el que trabaja c) puede abandonar su puesto de trabajo el 90% del tiempo para ver qué tal está su bebe c) no paga nada por dicho servicio porque se lo pagamos todos los españoles d) tiene una jornada laboral súper reducida y carece de un jefe que controle sus horarios, o incluso los días que va y los que no va a trabajar. Y con todos sus santos cojones, nos pretende dar lecciones de lo duro que es ser madre. Y se queda tan ancha. Señora Bescansa. Hoy, usted, se ha reído de todos y cada uno de los españoles. CÍNICA. Está históricamente demostrado

Anuncios